Here comes the Sun

No sé por qué elegí el post anterior para que sea uno de los últimos del año, quedó medio bajón, así que decidí levantar un poquito despidiéndome de ustedes (solo por unos días) y posteando este, mi ultimo texto del 2006.
Sin querer parecerme a una difundida propaganda de Quilmes o CTI me despido tan solo por un mes, ya que tomo el rumbo del mar, las olas y el viento y la chica del bikini azul.
No creo que muchos noten mi ausencia y si es que algunos lo hacen, no piensen en mí, yo voy a estar pensando en cuán satisfactoria es el agua de la costa, el cálido sol y la simpática arena (sí, simpática cuando no se escabulle por lugares no deseados).
Espero que todos puedan disfrutar de unas preciosas vacaciones, no necesariamente con mar, montaña, lugares desconocidos, amigos provisorios de verano o triquinis, simplemente dándose un mínimo respiro y divirtiéndose como solo uno sabe hacerlo.
No me olviden y regresen el primero de febrero. Yo ya voy a estar esperándolos de regreso en Buenos Aires, lo demanda la facultad.
Feliz 2007 para todo aquel que lea esto.
Fue un gusto recibirlos en mi blog.
Los saluda atentamente.
Jeza